
uno no puede oponerse a las fuerzas de la naturaleza. está claro que cuando alguien vive un terremoto en su interior tú caes por una grieta al igual que sus convicciones, sus esperanzas y sus valores. adquieres un tono de agradable eventualidad y pasas a ser un pequeño daño colateral.
yo he sufrido muchas inundaciones en el alma, y muchas catástrofes naturales, y ahora, con mi caprichoso espíritu crítico, me pregunto cuánta gente habrá desaparecido en ellas. si yo ya he contabilizado víctimas sin pensar en las verdaderas consecuencias.
pero esta vez no quiero contribuir a la armonía del universo. esta vez el universo puede pararse si quiere. porque no puedo concebir como he desaparecido de tu mundo, arrasado por los elementos, de un solo plumazo. magia en estado puro. pero es un espectáculo con defectos. porque no han desaparecido las palabras, las sensaciones ni el recuerdo.
no te alarmes, esta no es mi propia elegía, es sólo una tarde melancólica en la que he encontrado tu rastro. pero no te preocupes, te dejaré huir en paz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario