lunes, 25 de enero de 2010

ni una estrella en que soñar


"... yo tenía
el orgullo de cien potros desbocaos
... y hoy que ando
de muñeco por la vida
si volviera y lo trajera
yo te juro
que se lo daba otra vez"


no es más que el efecto secundario de no tener ni una estrella en que soñar. de desgastarse amando a quien te ama, pero no quiere, a quien te ama, pero no puede, a quien te ama, pero lo siente mucho. de mirar a estrellas que no quieren ser tuyas, hasta quedarse ciego. a vanas promesas de pensamientos eternos. a fugaces promesas de breves satisfacciones sin futuro. de cultivar extraños sucedáneos de amor. algunos vestidos de silenciosas pasiones. otros ataviados de ruidosos ruegos. otros apenas desnudos y solos en medio de la desolación.

y al final no me queda nada. acaso vacío. acaso tiempo perdido. acaso soledad.

jueves, 14 de enero de 2010

desconexión




"Besos, caminos que no se hallarán
dichoso el río que encuentra su mar.
Labios que nunca se van a juntar,
historia que no se dará jamás"

martes, 12 de enero de 2010

mi sol y tus espinas


mi sol sale entre las montañas
y sus rayos acarician mi cuerpo desnudo
y todo se transforma en paz
mientras contemplo y acaricio tus pobres espinas...

hoy debiera contar hasta cien (y luego soñar)


hoy me he levantado con el pie derecho. y ha sido muy agradable. me he despertado temprano. me he duchado con tiempo. y me he ido con ganas a trabajar. y de camino han comenzado a aflorar pequeñas ilusiones, insignificancias cotidianas que me han abierto un pequeño resquicio de felicidad en el que yo soy el único protagonista. toda una fantástica novedad.

no hay nada como dormir toda la noche de un tirón.

sábado, 9 de enero de 2010

continuidad


no hay ni comienzos ni finales. ni saltos temporales que permitan un nuevo recomenzar. yo lo llevo esperando desde el día 1, y a paesar de mis ansias, no lo he visto aparecer. siempre hay fechas que para mí han tenido una relevancia muy marcada, como un escalón en mi vida, como fin de año o el día de san juan. pero eso es parte de pasado. el tiempo ha querido convertido en un continuo sin destino alguno en el que se suceden diversas cosas sin demasiada enjundia. sin demsiada profundidad.

ahora me encuentro en un momento de asfixiante decadencia en muchos aspectos, siento como casi todo va agonizando. y es que hay sensaciones difíciles de matar. las sentimientos, los recuerdos, las necesidades se niegan a morir de golpe, prefieren ir arrastrandose para dejar un rastro de indeleble sangre que podremos ver desde cualquier lugar de nuestra vida. es su pequeña y certera venganza.

supongo que tu imagen besándote en una esquina de una ciudad nueva, mientras yo me pierdo bajo la lluvia y la oscuridad no es la más dolorosa, pero sí posee una belleza poética que me va a acompañar un tiempo. prometo no romperla y mirarla cuando sea necesario. lo justo para no desfallecer y para no mirar atrás. así que ni pulseras en escaparates, ni conversaciones sobre dios, ni plazas que no conozco ni conoceré ni nada. sólo un nuevo vacío de esos que ocupan mucho espacio.