lunes, 25 de enero de 2010

ni una estrella en que soñar


"... yo tenía
el orgullo de cien potros desbocaos
... y hoy que ando
de muñeco por la vida
si volviera y lo trajera
yo te juro
que se lo daba otra vez"


no es más que el efecto secundario de no tener ni una estrella en que soñar. de desgastarse amando a quien te ama, pero no quiere, a quien te ama, pero no puede, a quien te ama, pero lo siente mucho. de mirar a estrellas que no quieren ser tuyas, hasta quedarse ciego. a vanas promesas de pensamientos eternos. a fugaces promesas de breves satisfacciones sin futuro. de cultivar extraños sucedáneos de amor. algunos vestidos de silenciosas pasiones. otros ataviados de ruidosos ruegos. otros apenas desnudos y solos en medio de la desolación.

y al final no me queda nada. acaso vacío. acaso tiempo perdido. acaso soledad.

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